Preparativos

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Corrió por la pasarela elevada, mientras comprobaba en su CCP maestro cada uno de los cierres de seguridad de los pasajeros. Tenía exactamente medio minuto para llegar a otro lado antes de la deceleración del cambio al espacio subluz. Frenó en seco cuando una luz naranja le avisó de que tenía un viajero fuera de su puesto de seguridad. Todas las demás estaban azules. Gruñó y saltó de la pasarela a pasillo principal. Aquella era una maniobra prohibida, porque hacía sospechar a los pasajeros que había toda una nave oculta frente a sus ojos: la nave del servicio.

Forzó una sonrisa y obligó a atarse al pasajero, un hombre con un aspecto de unos cincuenta años que parecía especialmente interesado en que se quedase a su lado. Se negó con una excusa estándar. Aquella situación había sido prevista en su preparación. Cerró la puerta del camarote con un toque en su pantalla y corrió por el pasillo para alcanzar el siguiente puesto seguro. La sacudida le sorprendió a medio camino y se fue de bruces al suelo. Dio gracias al piloto por una entrada suave. Aquel golpe podría haber acabado con su vida.

Tenía cinco horas para bajar al planeta.

Recogió su CPP y comprobó que no había sufrido ningún daño. La pantalla comenzaba a señalar los primeros verdes, correspondientes a pasajeros dejando sus asientos de contención.  Se puso en pie y corrió unos pocos metros más para encaramarse a la pasarela de nuevo.
Corrió por ella hasta el intercambiador. Eligió el acceso al nivel de cantinas y se dirigió a la despensa. Levantó la tableta flexible que era su CCP para granjearse el paso. Abrió la pantalla y comprobó las existencias de todos los suministros, mientras los iba asegurando con una jaula magnética. Mientras metía la mano en una caja abierta de zumos individuales liofilizados para contabilizarlos, tocó la flexible matriz plateada. La levantó con la uña y con sumo cuidado la despegó del interior del contenedor de PBS. Se abrió la chaqueta con la otra mano y la pego con cuidado sobre su cinturón de modo que quedase oculta por la ropa.

El CCP vibró.

Tenía cuatro horas.

Corrió hasta el nivel más bajo. Abrió la puerta de la sala de motores y usó el CCP para comprobar los motores. Todos los indicadores mecánicos eran correctos. Los niveles de radiación eran seguros. Se dirigió a los paneles de los filtros y controles ambientales y anotó los recuentos de indicadores biológicos, patogénicos y de contaminación. Comprobó todos los datos dos veces. Envió los parámetros al control del puerto espacial para que dieran los permisos para entrar en la órbita del planeta. Dejó apoyado el CCP sobre la consola más cercana. Se agachó y metió el brazo con esfuerzo por un resquicio entre dos módulos de control. Cuando lo sacó, agarraba un estuche opaco. Lo abrió y comprobó que contenía una pequeña célula de energía. Un modelo experimental; potente, con gran independencia y del tamaño de un colgante. Cerró la caja y la metió en el bolsillo interior de su chaqueta.

Recogió el CCP. Acababa de llegar la confirmación de órbita.

Tenía tres horas.

Se dirigió a los muelles de carga. Mientras se acercaba abrió los manifiestos. Comprobó cada sección. Las horas de apertura y cierre de cada puerta. Los anclajes de cada caja y contenedor. Era vital que las redes magnéticas estuvieran en perfecto estado. La entrada estaba controlada por una guía de tracción, pero podrían producirse vibraciones. Si la carga se desestabilizaba, había una posibilidad de perder la guía y caer sin control en un punto del planeta. El riesgo era tanto para la compañía como para la población que acogían. Se tomó su tiempo para asegurarlo todo. EL CCP vibró de nuevo. EL tiempo se agotaba. Entró en el submuelle cero; objetos perdidos. Fue directo a la bandeja antifricción y cogió un cristal blanquecino del tamaño de una pelota de golf. Una enorme memoria de datos. Se lo metió en el bolsillo del pantalón.

Tenía dos horas.

Con todo correcto, se fue a su camarote. Dejó el CCP en su base de carga, correctamente configurado para su siguiente usuario. El CCP maestro era una parte más de la nave.

Cogió su maleta y la puso sobre su cama. Sacó de sus cajones sus pocas prendas y efectos personales. Guardó dentro el cristal de datos y la batería. Dejó la matriz en su cinturón, que se volvería a poner. Se desnudó y tomó una ducha de vibración. La hizo larga. Más relajado, se puso el traje de gala, repasó la maleta y la cerró.

Tenía una hora.

Se colocó en su puesto al lado de la puerta principal. Dejó la maletita a su espalda, en contacto con sus piernas. Varios miembros de la tripulación tenían equipajes similares. Aquello le dio seguridad. Se cuadró, mirando la punta de sus zapatos. Cuando levantó la cabeza lo hizo con aplomo y la mejor de sus sonrisas. Comenzó a dar la mano y despedir a los pasajeros, que ni siquiera se fijaban en las personas que les habían servido las últimas semanas.

Sólo quedaban unos minutos.

Cogió la maleta y bajó por la pasarela junto a varios compañeros. Se despidió de ellos con un gesto de la mano, prometiendo llamar para salir por ahí un día de estos. Tomó el ascensor, que en el planeta llamaban orbital, para pisar la superficie del planeta.

Unos pocos segundos.

La puerta del ascensor se abrió. La luz del sol le deslumbró, pero siguió andando. Estaba en casa, y sólo tenía que ensamblarla en una carcasa para que su amor estuviera a su lado. ¡Qué estúpida esa ley que no permite el viaje interestelar a las IAs!

Esta vez su sonrisa era sincera.

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Una broma

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–No lo entiendo –decía Kah Sdra mientras le ajustaban las cadenas –. Ese chiste me lo contaba mi abuelo.

–Lo sé, Kah –respondió su abogado atusándose el flequillo –. Has tenido mala suerte.

–Sabes que fue veterano de la campaña de S8B14. Él estaba allí cuando el tío del Emperador… ya sabes. –Se mordió el labio y su mirada se desvió al botón superior de la casaca del letrado. No quería empeorar su situación.

–Es para que sea ejemplarizante.

–Lo sé. Pero aún así… ¿no es demasiado? Quiero decir… Destierro de por vida a la colonia 4Luv3RC, que está en construcción, y sin ciudadanía. –Se le escapó una lagrima. Se acababa de dar cuenta de que lo había perdido todo. –Sólo era una broma.

–Ya lo sé –respondió él con un suspiro exhasperado –. Ha sido un mal momento. Con el auge de la resistencia en el sistema S8, lo último que necesita el Imperio es parecer endeble. Piensa en la cantidad de escándalos están estallando últimamente alrededor de los Consejeros Imperiales. El tema de las miles de dosis de Extreyas cargados al presupuesto del Consejo de Guerra, por ejemplo… Las cosas están mal para la estabilidad Imperial. –Kah le miró sin entender –. Eres su cortina de humo.

Dos guardias entraron por la puerta. Llevaban el uniforme completo de asalto, como si Kah fuera el criminal más peligroso del Imperio. El más alto hizo un gesto con la cabeza al abogado.

–Es el momento, Kah –le aleccionó el letrado –. Intenta sonreír mientras te llevan al transbordador. O al menos mantente recta. Si puedes hacer como que has llorado, mejor. Eso les dará una semana más de portadas paternalistas. Y puede que te llegue algo de solidaridad popular. Algún recurso, dinero, consejos.. Vas a necesitar de todo allí a donde vas.

La resistencia es inútil. Y las matemáticas son perfectas

Si seguís mis entradas de novedades, asumo que recordareis esta del mes pasado. Una novela de ciencia ficción que nos traía TimunMas con la promesa de ser “la novela que Sheldon regalaría a Amy”(The Big Bang Theory). Lo cierto es que Sheldon no le regalaría nada a Amy, porque se le da muy mal y además le interesa muy poco. Pero lo que sí es es una ficción especulativa centrada en un grupo de matemáticos o lo que es lo mismo de geeks raritos.

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Connie está acostumbrada a ser diferente. Es una reconocida matemática, cuando éste es un campo ámpliamente dominado por hombres. Ha sido diferente desde niña, con su talento y sus estudios avanzados y también con su llamativo pelo rojo.
Va a comenzar un trabajo de investigación en una nueva ciudad, lo cual es fantástico. Lo que no se espera es que ese trabajo esté supeditado a trabajar en equipo con un puñado de otros matemáticos, algunos que admira e incluso un ex. Todo parece un poco extraño.
Pero para extraño, Luke. Un hombre alto y desgarbado con el que empieza a trabajar y que parece saber ya el significado de los datos que manejan: una secuencia proveniente del espacio exterior.

Si os habéis fijado bien, he dicho ficción especulativa. Me niego a llamarlo ciencia ficción porque a pesar de la presencia de matemáticas y algo de física, lo cierto es que ni científicamente ni a través de un entorno tecnológico (al fin y al cabo se desarrolla en la Europa actual) se ha ganado la etiqueta.

Entonces ficción especulativa con personajes que inciden en lo ratitos que son los científicos y una historia de primer contacto bastante clásica que incluyen amenaza alienígena y los muy desorientados organismos de defensa de la tierra. Y también es una comedia relacional en la que se desarrollan tramas de amistad y amor.

Dicho así suena a libro aburrido para tías. Y algo de “libro para tías” si que tiene, ya que las soluciones a los conflictos no pasan por el enfrentamiento físico y gran parte del mismo y se centra mucho en las relaciones y fidelidades de los personajes. En ese sentido no han desarrollado demasiado el mundo alienígena, aunque si han creado unos seres largamente disímiles a la humanidad y que se salen de los estereotipos clásicos (reptilianos, hombrecillos verdes/grises etc). En ese sentido me ha parecido refrescante.

Si este libro tiene un punto fuerte son sus personajes. Tanto los matemáticos, que si bien son estereotipos de científicos son personajes únicos con personalidades muy definidas como los pocos miembros de la inteligencia británica y la policía que pugnan por salir del cliché correspondiente jugando con él.

Hay que hacer mención a parte a la diversidad sexual. En este libro hay personajes abiertamente homosexuales que son tratados con total normalidad. Y también una pequeña oda a la pansexualidad. O así lo he entendido yo.

Al fin, es una lectura entretenida construida sobre una base cómica pero con buena tensión narrativa y varios giros interesantes. Una experiencia suficientemente buena como para plantearme releerlo en poco tiempo.

Recomendado para: Personas a las que le de miedo la ciencia ficción pero la quieran tantear, gente que busque relaciones diferentes 

Abstenerse: Fans de la ciencia ficción dura y aquellos a los que el romance les de urticaria.

Título: La resistencia es inútil
Autor: Jenny T. Colgan
Año de publicación original: 2015
Año de edición: 2016
Editorial: Timun Mas

Corazones de hierro. Robótica sin Asimov

Recibí por sorpresa la petición de reseñar la primera parte de Corazones de hierro, titulada Buscadores de Destinos, junto con sus tres precuelas. No estaba muy segura de aceptar porque ya me lo presentaron como infantil-juvenil (y yo me lo catalogo como middle grade). Pero le tengo cierta amor al tema de la robótica gracias a Asimov y decidí darle la oportunidad… Y no me arrepiento de nada.

51kewgei0el-_sy445_ql70_Tras la Tercera Guerra Mundial, los robots se rebelaron contra el hombre. Hoy día, ya no quedan humanos, sólo robots que viven en ciudades perfectas, en una sociedad perfecta.
En la ciudad de Oxterion1 vive RObb7, un joven androide perteneciente a La Cadena, la categoría más baja de la sociedad. Él es un robot diferente… y es que por las noches, mientras los demás robots permanecen apagados en recarga, RObb7 sueña. Y esos sueños le llevarán a buscar la verdad más allá de la Doctrina Robot y de la realidad en la que siempre ha vivido.
¿Por qué eran malos los humanos? ¿Han muerto todos? ¿Los robots tienen alma? Estas preguntas y sus sueños le guiarán en una aventura que cambiará el mundo.

Allí donde se hable de vida artificial, inteligencia artificial, robots o androides siempre estaremos hablando de las grandes preguntas. O al menos de aquellas que tratan sobre la naturaleza humana. Y esta obra no es una excepción. Qué son y cómo se manejan los sentimientos, que son las relaciones humanas (parentesco, afinidad, competencia, amistad, amor…) e incluso qué implica estar vivo o cual es la naturaleza del alma. Todos estos temas están presentes tanto es Buscadores de Destinos como en sus precuelas. Pero todo ello tratado en una aventura de autodescubrimiento y de descubrimiento del mundo por parte de un joven robot tenido en cuenta entre los suyos como un neorobot, lo que sería un niño.
El resultado es una historia entretenida aunque ligeramente introductoria (lo cual es lógico dado que es la primera parte de una trilogía) que abarca temas complejos sin entrar en excesos filosóficos o teológicos.

Buscadores de Destinos es ante todo una novela de mundo. O al menos lo es de momento, mientras no se desarrolla más profundamente una evolución en los personajes que de momento sólo se intuye. Respecto al mundo, se basa en la idea de una sociedad robot libre de humanos y comandada por una IA de gran potencia y absolutamente libre de las leyes de la robótica de Asimov. Lo curioso de esto es que las leyes de la robótica se volvieron tan populares por ser de una lógica impecable que hoy día se orograman por defecto en las IA en desarrollo. Por eso y porque los que se dedican a la robótica son unos fricazos, supongo. Yo lo haría en todo caso.
Por supuesto una IA libre de las leyes de la robótica puede ser todo lo misántropa que quiera. Y eso puede ser mucho dado que la humanidad ha demostrado de largo ser caótica, ilógica e irracional en grado sumo. De hecho es alrededor de esta idea como se desarrolla la Doctrina Robot, una serie de normas y conocimientos establecidos como dogma inamovible a un estilo totalitario religioso. Ponerla en duda o infrigirla es no sólo impensable, si no peligroso. Posiblemente la Doctrina sea uno de los puntos más interesantes del mundo.

Sin embargo el mundo va más allá: sociología robot, producción y competencia entre ciudades robot, cultura y mitología humanas… El libro está lleno de detalles que apuntan a un buen worldbuilding que posible veamos más en otros volúmenes.

En resumen, una buena experiencia de lectura especialmente recomendada para jóvenes que no conozcan o se atrevan aún con los grandes de la ciencia ficción pero se sientan atraídos por los temas.

Recomendado para:Lectores jóvenes, principiantes en la ciencia ficción (blanda) y locos de la robótica
Abstenerse: Quien desee ciencia ficción adulta, con temas no tocados antes o enfoques de ciencia dura

Título: Buscadores de Destinos (Corazones de Hierro #1)
Leyendas de Hierro (Corazones de Hierro #0)
Autor: Javier Santolobo
Año de edición: 2015
Editorial: Coldwinter Stories

Guía del Autoestopista Galáctico. Falso mapa de Carreteras

La guía del autoestopista galáctico fue la propuesta vencedora como lectura conjunta de La Triada. Probablemente os suene como clásico de la ciencia ficción, como me sonaba a mi. O por la película de 2005 que yo no he visto.
9788433973108[1].jpg Arthur Dent es un terrícola de lo más normal, cuya mayor preocupación es que van a demoler su casa para construir una autopista. Su mejor amigo Ford Perfect es sin embargo un alienígena que lleva 15 años varado en la Tierra para reescribir el artículo correspondiente en la Guía del Autoestopista Galáctico. De hecho, para Arthur estar con Ford justo en este momento no sólo supondrá la supervivencia si no el principio de una enorme experiencia.

Vamos a empezar porque este libro es un pequeño sinsentido. Es un libro que explora humorísticamente algunos temas ya explorados por los grandes de la ciencia ficción como Asimov. Es decir, realmente no aporta nada en el nivel de ciencia ficción. Ni siquiera un planteamiento novedoso. Sólo aporta humor. Un humor retorcido y muy británico que no es realmente apto para todo el mundo. Dejemoslo en que si te gusta mucho el humor de Pratchett entonces igual le encuentras la gracia. Pero si no, dudo que se la veas.

En realidad una vez superado el hecho de que este clásico de ciencia ficción no es tal, la experiencia de lectura no es del todo mala. En ocasiones hay chistes bastante brillantes. Pero en realidad no lo veo para tanto.

Eso si… el final…. Este libro sencillamente no acaba. Sabía que era una saga de cinco libros. Pero estoy habituada a las sagas y pueden ser cabronas para los finales de tomo. Al fin y al cabo el objetivo del autor es que te leas el siguiente libro. Pero lo de este autor no tiene nombre. Simplemente corta la narración y ya. No hay ni un falso sentimiento de desenlace ni un giro final que te deje deseando saber más. Sencillamente el texto se acaba, como si se hubieran olvidado de coser un pliego en tu volumen. Pero no. El libro está bien. Es una decisión del autor a la que no encuentro sentido ni razón.

Recomendado para:Fans muy fans de ese humor muy británico y con recorrido en ciencia ficción
Abstenerse: Si no soportas el sinsentido y necesitas que hasta el círculo cuadre.

Título: Guía del autoestopista galáctico
Autor: Douglas Adams
Año de publicación: 1979
Última edición en España:2008
Editorial: Anagrama

Azul, el poder de un nombre. Space ópera con muchas arias.

Lo de Azul es una odisea dentro y fuera de su texto. Lo pedí a la editorial el pasado diciembre, y debió perderse en el correo. El resultado final de todas mis diligencias al respecto fue que lo recibí meses después y aprendí que todas las personas implicadas en ello, tanto de la editorial como la propia autora, son muy simpáticas.

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En un planeta silencioso en el que el ruido es anatema, aparece de pronto un bebé. De inmediato éste bebé se entrega a la Federación para que cuiden de él, pues parece un humano común. La pequeña niña será llamada Azul por el color de sus ojos y formada entre orfanatos y academias militares durante toda su vida, fuertemente vigilada pues es considerada una posible amenaza. Azul sólo desea ser normal, pero es imposible: ella es única, sólo medio humana, y un destino incierto la persigue.

Azul es, sobre todo, una historia de aventuras y fantasía en un entorno tecnológico avanzado y de navegación espacial. No busquemos en ella ciencia ficción más cercana a la ciencia que a la ficción. Es un space ópera, uno bastante bueno.

Si hay algo que destaca mucho en este libro es el worldbuilding. La autora ha creado dos universos completos, uno de ellos extremadamente detallado en cuestiones sociales, religiosas, militares y políticas. Incluyendo información muy visual como insignias y símbolos. Y eso es delicioso. El único problema en un worldbuilding tan extenso es cómo mostrarlo. En ocasiones el texto se pierde un poco en la exposición del mundo, repitiendo informaciones en distintas ocasiones. O en otras palabras: el infodumping puede ser un poco extremo.

En el platillo de lo menos positivo tenemos que colocar un desarrollo muy desigual de los personajes. Hay detalles del carácter de Azul que no son del todo concordantes entre sí, pero puedo aceptar que la gente es rara e incongruente sin que eso sea un error al construir al personaje. Es posible que algunos entiendan a Azul como una Mary Sue, pero me temo que su naturaleza superior queda establecida desde el inicio y también tiene sus puntos débiles, aunque pocos. Creo que en su caso también se han olvidado habilidades que tiene al principio de la historia ¿donde ha quedado la habilidad telepática?
Tenemos por otra parte algunos personajes que son más queridos para la autora que otros, y eso se nota en su desarrollo. Por ejemplo, tenemos bastante información de Arkenus pero en cambio podría haberse dado mucha más profundidad a otros sólo mostrando algo más de su trasfondo, que curiosamente si tienen.

Decir que, personalmente, no termino de creerme la relación amorosa de Azul con quien será su esposo. Demasiado rápida. Demasiado fulminante. Es una relación que puede gustar mucho a algunos lectores, pero que para mi le resta realismo a esa parte de la historia.

Dos cosas muy buenas que destacar de la obra: muy buena descripción de batallas épicas. Azul vs. lo-que-sea, habitualmente. Pero a pesar de que haya mucha limitación en los combatientes, la variedad de técnicas y armas impide que se vuelvan repetitivas. Y por otro lado la magia. El segundo universo está repleto de seres muy poderosos a nivel mágico y esto se refleja en la historia. Aunque esta poco explicada, da la sensación de ser coherente y tener normas. Esto trae a la novela personajes fascinantes.

Me gustaría indicar que está novela no es de estilo grimdark, no ahonda en la crueldad y lo macabro, pero no por ello rehuye de lo desagradable o incluso lo gore cuando la narración lo necesita. Esto es una decisión muy valiente de la autora que todo lector moderadamente maduro agradecerá.

En resumen, una lectura muy entretenida que si bien no es perfecta satisfará largamente a lectores muy dispares.

Sólo nos queda esperar la segunda parte.

Recomendado para: gente que quiera acercarse al género space ópera, cualquiera que disfrute de los pequeños detalles en las obras grandes
Abstenerse: Si tenéis alergia a los textos largos y aquellas cositas anteriormente referidas.

Título: Azul, el poder de un nombre (Samidak)
Autor: Begoña Pérez Ruiz
Año de edición:2015
Editorial: Éride

Raken, la ciudad del origen y el olvido. Origen, olvido y pirueta perfecta.

Hace algunos días os hablaba de la trilogía de fantasía épica Ojos de Reptil, y más concretamente de su primer volumen, “cautivo de las tinieblas”. Bien pues, Raken es la primera incursión del mismo autor en la ciencia ficción y la distopía. Una incursión exitosa, he de reconocer.

La tierra ha cambiado mucho en los últimos años. El clima ha cambiado, la desertización y la subida del nivel del mar han configurado el nuevo mundo. Pero también la aparición de los clomas, unos seres terribles que han diezmado a la raza humana. Fil es un joven solitario, brillante, dedicado por completo a sobrevivir. Hasta que su camino se cruza con el de Inara y su inusual grupo de supervivientes.

Lo que tenemos en Raken es en principio una historia de supervivientes que podría parecer un poco tópica, incluyendo que la narración parezca parecer en el origen de un posible interés romántico para el protagonista. Pero según avanzan las páginas empieza a vislumbrarse una historia que va mucho más allá del cliché, llena de buenos giros narrativos, que termina convirtiéndose en una historia diferente de lo esperado.

Partimos de un mundo devastado, pero aún así complejo. En él hay supervivientes solitarios, camarillas y grupos diversos. Un mercado negro. Hay ese orden social que se establece cuando no hay orden social. Y dentro de esta especie de Mad Max, por supuesto, los monstruos. Un terror del cual se desconoce todo, excepto que son devastadores e incluso algo crueles, voraces pero estúpidos y por suerte terriblemente territoriales y nada dados a la cooperación. En total, el punto de partida ideal para empezar un videojuego.

Pero esto no es un videojuego. O, si lo es, es de los terriblemente buenos. Tenemos un hilo de trama que une la aventura al descubrir cosas del origen de los clomas y de la situación actual con una investigación sobre una corporación y sus experimentos. Y si creéis que con esto sabéis de qué va el libro… os equivocáis. Digo en serio que este libro contiene probablemente las mejores sorpresas en la narración que he leído en muchísimo tiempo. Giros narrativos no sólo bien efectuados, si no preparados con maestría suficiente como para que cualquiera se quede un poquito con cara de tonto (o al menos para que lo haga yo, que normalmente me huelo los giros a capítulos de distancia).

Además de esto, debo señalar la parte de buena ciencia ficción que contiene. Tanto en el lado de la tecnología inexistente pero no imposible como en ese curioso fenómeno del género según el cual es el medio ideal para la crítica social y/o la exploración de la psique humana.

Todo ello con un ritmo casi cinematográfico, escenas de lucha muy buenas, gran intriga y unos diálogos especialmente bien rematados y creíbles.  Un relato que mantiene muy bien el interés y atrapa sin problema al lector. En resumen, una grandísima experiencia de lectura.

Recomendado para: Jugadores, amantes de las sorpresas y frikis en general.

Abstenerse: Cualquiera que odie los finales abiertos, aquellos con una imaginación demasiado gráfica.

Título: Raken, la ciudad del origen y el olvido
Autor: Jorge Garrido
Fecha de edicion: 2015
Editor: Amazon 

La fortaleza de las mil mentes. ¿Cuál es tu poder mutante?

Cada vez estoy desarrollando un mayor amor por las novelas poco conocidas y autoeditadas. Y estoy descubriendo que hay un enorme talento en los autores españoles, especialmente en género fantástico y de ciencia ficción. Mi felicidad no conoce límites.

26144274[1] Neikos es el jefe de seguridad de un crucero espacial. Procedente de la colonia de Spica, es un Quimera, uno de los humanos nacidos en esa colonia que han desarrollado alguna capacidad “sobrehumana”.
Eris es un telépata de Spica, el único que trabaja para una de las grandes corporaciones del Sínodo. Su cometido: descubrir y perseguir topos de la competencia. Y lo cumple sin escrúpulo alguno.
Cuando un cadaver del pasado de Neikos aparece en las bodegas de su nave, se desencadenará una serie de sucesos que trastocará la vida no sólo de Eris y Neikos, si no de todos los Quimeras.

Esta es una historia que tiene muchos elementos de trama que me llaman poderosamente la atención. Relaciones personales y familiares complejas. Poderes sobrehumanos, uso y moralidad. Traición. Mega corporaciones.

El resultado no es sólo una buena cantidad de temas bien tratados, si no un gran entrelazado de dos historias en principio independientes que resultan estar relacionadas de formas múltiples, creando un todo redondo.

Para empezar agradezco la ambientación de space ópera pero con trazas de ciencia plausible, en la que desde un principio se comienza vislumbrando un ordenamiento social y moral algo distinto del actual. Lo cual fue para mi algo que me ayudó a adorar este título. Sobre todo comprobar que la evolución social es plausible en los siglos que la narración proyecta en el futuro.

Que el desencadenante de la historia sea la investigación de un deceso le da al libro una atmósfera de thriller y un ritmo narrativo rápido en general. Una gran idea articular la narración en una serie de misterios a resolver.

Por otro lado, la cantidad de poderes es maravilloso. Y sus usos están bien definidos, bien pensados. Esto, junto a las líneas dedicadas a las empresas, colonias y corpus legales (e ilegales) llevan a pensar en una buena dedicación a la construcción del mundo.

Mención especial tengo que hacer sobre los poderes de los telépatas. No diré que sea realista, porque no sé hasta que punto se puede hablar de realismo en este tema, pero si se pliega a la teoría y relatos de experiencia que se encuentran respecto del viaje astral como la presencia del Cordón de Plata o el Tabernáculo (construcción astral similar al templo astral). Todo ello no hace sino encantarme y seguirme encantando.

La narración es en primera persona, cambiando de narrador en cada capítulo, alternando entre los telépatas. Eso puede resultar algo confuso, pero permite entrar en gran detalle en pensamientos y sentimientos de cada uno de ellos. Como resultado tenemos una bajada del ritmo en la parte central de la narración a cambio de unos personajes más ricos, profundos y con gran evolución.

En resumen, una novela adictiva y compleja muy grata de leer con muy buenos giros argumentales.

Recomendado para: Amantes de los géneros de ciencia ficción, fantasía y novela negra.
Abstenerse: Si necesitas una narración plana y directa.

Título: La fortaleza de las mil mentes (Crónicas de las Guerras Coloniales #1)
Autor: David Sandó
Año de publicación: 2015
Editorial: Amazon 

El juego de Ender. Juegos de guerra.

El juego de Ender es uno de los grandes clásicos de la ciencia-ficción. Escrito por Orson Scott-Card hace ya 30 años, es la primera parte de una larga saga en la que cuento tanto las secuelas directas como la “saga paralela” llamada saga de las sombras. Su relevancia en el mundo de la ciencia ficción ha sido tal que ha dado pie a adaptaciones a videojuegos, cine y cómic.

Sólo añadiré a esta introducción que fue premiado en su momento con los dos premios de ciencia ficción y fantasía más relevantes: el Hugo y el Nebula. Y no creo que no se los mereciera.

Los hechos que abarca “El juego de Ender” ocupan la infancia y preadolescencia del personaje princial, Andrew “Ender” Wigging. Ender vive en un planeta tierra bajo la constante amenaza de ser ocupado y aniquilado por una especie alienígena llamada Insectores. Ya se han librado dos guerras ante ellos, y en ambas la humanidad ha salido mal parada, por lo que el mundo ha decidido dejar en suspenso sus rivalidades políticas para enfrentarse al peligro común. En este mundo, niños pequeños son pre-seleccionados y monitorizados para evaluar sus aptitudes como oficiales militares. Ender es uno de estos niños monitorizados, y resulta ser considerado apto, así que es separado de su familia y enviado a una estación de aprendizaje donde se le instruirá a partir de juegos de guerra.

La novela comienza desde este supuesto, y se desarrolla tocando múltiples temas. La guerra y la necesidad de la misma, la militarización de la sociedad y el juego infantil, la predisposición genética contra educación y ambiente en el desarrollo de las personas, el control social del estado, la responsabilildad moral en los niños…

En el caso concreto de Ender, hay que notar que se trata de un niño que al comienzo de la historia tiene solamente seis años. Un niño muy maduro, pero muy pequeño, sobre cuyos hombros se pone no solo la esperanza si no la responsabilidad de la supervivencia humana. Y además, no es el primero de su familia en el que el mundo pone los ojos… ¿Cómo afecta a Ender la presión y la responsabilidad? ¿Cómo le marca la existencia la influencia de sus padres y hermanos y su completa falta después?

Cabe destacar las introducciones a cada capítulo, en los que se pueden ver comentarios “en la sombra” al respecto de Ender y su desarrollo que van haciendo superiores de la escuela militar y rangos militares, en los que se vislumbra hasta que punto pueden ser manipulados los personajes y de qué manera. Esto añade interés a la narración, dándole una profundidad inusual.

Por otra parte, como buen libro de ciencia-ficción, en “El Juego de Ender está muy presente la avanzada tecnología. Alguna de ella no ha sido alcanzada o es absurda, como en el caso de la anti-gravedad y la tecnología de naves y armamento. Pero en la tecnología de comunicaciones Orson Scott-Card acertó de pleno. Se nos muestran dispositivos que podemos identificar al instante y de forma inconscientes con mesas de realidad virtual y con tablets. Además, el manejo en la tierra de la información que hacen los hermanos mayores de Ender es exacto a las actuales dinámicas de internet. Un grato valor añadido para una gran novela.

Recomendado para: Todo aquel que quiera una novela adictiva pero dura de leer. Amantes del género y de la profundidad psicológica.
Abstenerse: Pacifistas recalcitrantes y antimilitaristas impacientes. Gente que aborrezca la ciencia-ficción.

Titulo: El Juego de Ender
Autor: Orson Scott-Card
Año publicación original : 1985
Última publicación en España: 2013
Editorial: Ediciones B